Nasreddín y la llave perdida: cuento de tradición oral turca Los aldeanos ayudan al sabio Nasreddin Hodja a buscar una llave perdida, sin saber que están cometiendo un gran error.
Fuentes: Nasreddin - Wikipedia, la enciclopedia libre - Relatos de la Tradición UnánimeLa: Llave Perdida...
Un ejercicio muy poderoso para conocerse más a sí mismo y escuchar la voz interior:
¿Te interesaría explorar este método más a fondo con Achira?
Escribe a achirastories@gmail.com para más información sobre sesiones guiadas.
¿Qué estás buscando? En estos momentos de tu vida, ¿cuáles son las preguntas más urgentes de tu alma?
Te voy a contar una historia que no parece tener nada que ver con el tema, pero espera hasta el final. Es un cuento que viene de Turquía. Hace mucho, mucho tiempo, había un hombre llamado Nasreddín Hodja. Nasreddín Hodja era muy respetado en su pueblo, y era reconocido como un sabio, adonde las personas iban a pedir consejos. Y por eso, un día, un niño se sorprendió mucho al pasar por la casa de Nasreddín Hodja y ver al gran Nasreddín de rodillas en el jardín al frente de su casa, escarbando en la tierra, todo sucio, enlodado, y llorando y repitiendo,
—¿Dónde está? ¿Dónde está? ¡Mi esposo me va a matar! ¿Dónde está? ¡No lo encuentro!
Así que el niño se acercó a Nasreddín y le dijo, —oye, Nasreddín, ¿qué te pasa?
— La llave, se me perdió la llave, se me cayó, y no la encuentro, no la encuentro, la he buscado por todo lado, no está, aquí no está, no está, ¡no está!
Y entonces el niño le dijo, —bueno, bueno, bueno, tranquilo, yo te ayudo a buscar.
Y el niño se puso de rodillas también y empezó a rebuscar, y bueno, ya habían arrancado las flores, habían hecho un desastre el jardín. Y la gente que iba pasando, Mulá Nasreddín, ¿qué le pasa? Y finalmente, medio pueblo estaba ahí metido en el jardín con Nasreddín Hodja, escarbando, buscando, y al pasar finalmente como una hora, el niño se acercó a Nasreddín Hodja, que no hacía sino llorar, histérico, y trató de calmarlo, y dijo, —pero tienes que pensar muy bien, recuerda, ¿recuerdas exactamente dónde estabas parado cuando se te cayó la llave?
—¡Claro que yo me acuerdo dónde estaba parado, estaba en mi habitación, al lado de la cama!
Todas las personas inmediatamente giraron la cabeza para mirar a Nasreddín Hodja. Y finalmente uno de los ancianos del pueblo se atrevió a decir,
— pero Nasreddín, si se te cayó la llave adentro, ¿cómo es que la estamos buscando aquí afuera?
Nasreddín Hodja miró al pueblo como si fueran los más tontos del mundo, —¿qué les pasa? ¿Están locos ustedes? ¡Adentro como está de oscuro! ¡En esa oscuridad sí que no lo encontramos nunca!
Nasreddín Hodja es uno de los personajes más amados de toda la tradición y la historia turca, y lo más probable es que haya sido un personaje real que vivió en Turquía hace unos 800 años. Una de las razones por las cuales sus cuentos han perdurado a lo largo del tiempo es que se cuentan como chistes, como tonterías que te hacen reír, pero que luego te ponen a pensar. Porque claro, da gracia, que tonto Nasreddín Hodja, ¿no? Buscando la llave afuera cuando se le cayó adentro.
Pero si te pones a pensar, ¿cuántos de nosotros no hemos perdido tiempo y destruido cosas buscando algo en el lugar donde sabemos que no está, solo porque tenemos miedo de mirar adentro y enfrentar la oscuridad?
Hace varios años estaba pasando por un muy mal momento de mi vida, y no entendía cómo hacer para salir de la depresión, para recuperar mi alma que sentía que la había perdido. Había intentado muchas cosas, la psicología tradicional, por supuesto, lo que ayudó un poco, pero en mi caso no fue suficiente.
Había intentado hacer cosas que me gustaban, como por ejemplo viajar. Muchas personas al sufrir alguna ruptura amorosa o alguna pérdida hacen un viaje para tratar de encontrarse a sí mismos, ¿no? Y muchas veces funciona, no voy a decir que no. Muchas veces al viajar, uno se conoce, se encuentra, y ese lanzarse a lo desconocido, ese viaje es exactamente lo que uno necesita y te cambia la vida.
Pero no siempre necesitas ir lejos para encontrarte. Y a veces pasa que a pesar del viaje, a pesar de cambiar de ambiente, por dentro todo sigue igual. Eso sí que lo desanima a uno, y uno no sabe qué hacer.
Y yo llevaba años desesperada hasta que finalmente me fui a vivir sola a una cabaña en el bosque durante casi un año, con la misión de sanar mi alma o morir en el intento, o por lo menos así decía, porque soy dramática, ¿no? Aunque si alguna vez has pasado por algo similar, sabes que así se siente. Pero allí descubrí que había estado buscando donde no era, que dentro de mí ya tenía, si no todas, tantas, tantas respuestas, pero que nunca antes me había hecho las preguntas. Nunca antes había tomado el tiempo de realmente escucharme a mí misma, de ir adentro a enfrentar los demonios, si es que los queremos llamar así, mejor digámosle sombras, de ir adentro a enfrentar las sombras, a enfrontar el dolor que sabía que estaba ahí, pero que no quería mirar a los ojos.
Y descubrí una manera demasiado sencilla, pero demasiado, demasiado poderosa de hacerlo, de recibir respuestas desde lo más profundo de mi ser. Te voy a enseñar una técnica para hacer eso. No lo hagas en este momento, a menos que estés en las condiciones adecuadas y tengas el tiempo, pero recuérdalo para cuando puedas sacar el espacio propicio.
Si tienes alguna pregunta, algún problema que te está molestando, algo que sea desde adentro, obviamente eso es lo primero. Solamente puedes buscar cosas adentro si lo más probable es que estén adentro. No puedes meterte a tu propio subconsciente, si lo quieres llamar así, para buscar los números ganadores de la lotería, pues eso no va a estar ahí, ¿no? O para predecir el futuro o para entender a alguna otra persona. No, tienes que buscar adentro lo que está adentro. Cosas que tú sabes que sabes, pero no tienes como acceder a ese conocimiento en este momento.
Te voy a enseñar una técnica para acceder a ese conocimiento profundo que está por debajo de la superficie. Es casi como una meditación, pero es casi lo contrario a una meditación, porque la mayoría de las meditaciones tradicionales te piden que vacías la mente. Esta, al contrario, pide que la llenes, que permitas que tu alma te cuente tu propia historia.
Entonces, ¿cómo se hace? Bueno, lo primero es que tienes que estar en un espacio tranquilo, seguro, donde no te vayan a interrumpir, donde no haya mucha bulla y donde puedas tener oscuridad. Si no hay forma de que la habitación sea totalmente oscura, te puedes tapar los ojos con algo. Entre más oscuro esté, más te puedes concentrar y más profundo puedes ir.
Y también he descubierto que es muy importante para no distraerte, porque es muy fácil perderse en el camino y distraerse con otras cosas, llevar un registro a la vez que estés haciendo la meditación. Entonces la forma más fácil es irla narrando en voz alta y grabándola en una nota de voz en el celular. Simplemente graba, habla y no pares de hablar.
Entonces, una vez estés en un lugar tranquilo, silencioso, con oscuridad y esté todo listo para grabarte, empieza a respirar profundo varias veces hasta que te sientas entrar en un estado de relajación donde te puedas concentrar más. Y una vez estés en ese estado, piensa o más bien di en voz alta la pregunta que has venido a hacer o la intención con la que entras.
Por ejemplo, una buena pregunta para empezar es ¿qué es lo que más quiero y necesito en este momento de mi vida? Esa es una muy buena pregunta para darte claridad. Y más adelante puedes hacer preguntas sobre bueno, ¿entonces cómo lo logro? ¿qué necesito para lograrlo? ¿qué me está impidiendo? Cosas así.
¿Qué es lo que más quiero y necesito para mi vida en estos momentos? Es una buena pregunta porque muchas veces lo que uno más quiere no lo necesita y a veces lo que uno más necesita no lo quiere. Entonces eso no le va a servir. Así que hay que encontrar algo donde se crucen esas dos cosas, porque si lo necesito, pero no lo quiero, no lo voy a hacer. Y si lo quiero, pero no lo necesito, lo puedo buscar, pero me va a hacer daño. Así que hacer la pregunta ¿qué es lo que más quiero y necesito en estos momentos de mi vida? encuentra la intersección de esas dos cosas.
Eso es solo un ejemplo. Puedes preguntar cualquier cosa que sientas que pueda venir desde adentro. ¿Cuál es mi propósito? ¿Cuál es la raíz de mi ira? ¿Cómo puedo soltar el pasado? ¿Qué necesito para obtener la paz interior?
Incluso no tienen que ser cosas de sanación ni nada por el estilo. Esto se puede utilizar de inspiración, de creatividad. Si por ejemplo estás desarrollando un proyecto o creando una obra de arte y en estos momentos estás como en un bloqueo y no sabes cómo avanzar o no se te ocurren ideas, esta es una forma excelente de poder conectar con la creatividad interior que no tiene límites, de abrir todo un mundo de los sueños, pero dirigido.
Entonces respira y repite tu pregunta. Y cuando digas tu pregunta en voz alta, imagínate que estás bajando por unas escaleras en espiral, dando vueltas y vueltas y vueltas, bajando, bajando, bajando hasta que llegues a una puerta. Todo esto lo vas narrando en voz alta, todo para que no te distraigas y para que te quede el registro. Va a ser muy interesante escuchar el registro después.
Cuando llegues a la puerta, pon tu mano sobre la puerta y vuelve a repetir en voz alta tu pregunta y luego abre la puerta y sigue la historia. Lo primero que se te venga a la cabeza cuando abres esa puerta, un lugar, un color, una sensación, una emoción, un personaje, un recuerdo… Síguelo.
Por ejemplo, digamos que abres la puerta y ves un bosque y en el bosque todo está en silencio, pero hay una mariposita. Empieza a seguir la mariposa, lo que sea aquí en este mundo. Al otro lado de esta puerta puede suceder cualquier cosa porque es un mundo de símbolos, un mundo de sueños, una realidad no ordinaria. Pero todo lo que te encuentres al otro lado de esta puerta va a ser una respuesta a tu pregunta.
Normalmente unos 15, 20 minutos máximo es un buen tiempo para estar allí explorando, siguiendo la historia, siguiendo lo que surja, lo que aparezca. Pero muchas veces la misma experiencia te dirá cuándo es hora de parar. Empezarás a sentir cansancio, te empezarás a distraer mucho o puede que de repente te aparezca otra puerta y todo se ponga oscuro y ya no te puedes imaginar nada. Se acabó. Eso está bien. Pero cuando se acabe esta experiencia, este sueño estando despierto, vuelve a respirar, vuelve a tomar conciencia de tu cuerpo del aquí y del ahora y ponte a analizar qué significa lo que acabo de ver, qué representa para mí. ¿Siento que mi pregunta ha sido respondida?
Y debo advertirte esto a no todas las personas les funciona porque cada uno tiene su medicina y puede que este no sea tu camino. No hay problema, pero si lo quieres probar, pruébalo. Incluso si no te sirve, puede ser una experiencia interesante y puedes volver en cualquier momento y expandirlo más. Este es un mundo que se abre, que se abre, que se abre como Alicia en el País de las Maravillas. Es un mundo lleno de peligros y de tesoros y las historias que surgen desde lo más profundo del ser pueden enseñarte tantas cosas.
También debo advertirte, puede que encuentres oscuridad y temor. Aquellas personas que tenemos mucho dolor adentro, claro, es entendible tener miedo de qué nos vamos a encontrar cuando nos aventuramos hacia las sombras del alma. Si en cualquier momento sientes que se está tornando una pesadilla, que te está afectando demasiado, que no eres capaz, lo bonito de este método es que lo único que tienes que hacer es abrir los ojos y ya está. Estás a salvo, no pasa nada. Esto es otro mundo.
Algunas cosas a tener en cuenta es que es muy importante no imaginarse personas de la vida real en este ejercicio, porque no son realmente ellas. Si uno, por ejemplo, se imagina al ex y el ex se pone a decirle no es que yo te amo, es que no sé qué… Eso no es el ex realmente diciéndole eso a uno. Eso es uno mismo metiéndole palabras a la boca a una persona de la vida real. Eso es peligrosísimo porque uno se confunde y bueno, no queremos meternos en delirios.
Recuerda que todo lo que veas, todo lo que sientas con este ejercicio viene de adentro de ti y puede cometer errores. Es como una especie de ChatGPT espiritual, pongámoslo así. Puede tener mucha información a la que tú no tengas acceso directamente, pero también puede alucinar cosas, puede inventarse bobadas, puede darte malos consejos. No te lo tomes como una revelación divina. Es simplemente un ejercicio para escucharte, escucharte en forma de historia, de fábula, de mito, de símbolos y puede ser bellísimo, bellísimo. A mí, a mí me cambió la vida.
Espero que a ti te sirva de algo. Porque tantas veces la llave la tenemos dentro.